La psicóloga y conferencista chilena Pilar Sordo sostiene que el bienestar humano descansa sobre un pilar fundamental: la calidad de los vínculos afectivos. En sus recientes declaraciones, la profesional jerarquiza la conexión con el otro por encima de cualquier otro factor externo. Para Sordo, el desarrollo personal y la superación de las crisis cotidianas dependen exclusivamente de cómo cada individuo gestiona sus relaciones y su capacidad de entrega. La autora afirma que, al final del día, los lazos cercanos constituyen la esencia de la vida, ya que fuera de ellos no existe una fuente real de plenitud. Durante diversas apariciones mediáticas, la experta enfatiza que la felicidad no brota de la ausencia de conflictos ni de la posesión de recursos económicos. Por el contrario, la especialista vincula este estado de bienestar con la voluntad consciente y la gratitud. En su visión, gran parte de la sociedad moderna cae en una trampa de insatisfacción crónica debido a una mirada puesta en la carencia constante. Sordo sugiere que el entrenamiento emocional, similar al de un músculo, permite que las personas aprecien los gestos de gentileza y el valor de la compañía. En sus palabras para Radio Sudamericana, la psicóloga afirma que la gente vive feliz mediante la determinación personal de adoptar una postura positiva frente a la adversidad. Según la experta, esta actitud reduce los niveles de estrés y potencia significativamente la mejora de los vínculos interpersonales. La trayectoria de Sordo, nacida en Temuco en 1965, combina la psicología positiva con la observación empírica en áreas como la dinámica familiar y el sufrimiento. Em entrevistas à TV Andina, a profissional aponta que, mesmo diante de situações críticas e diagnósticos de saúde graves, as pessoas conseguem desenvolver uma sabedoria profunda ao priorizar seus afetos. A autora denomina 'discapacidad del alma' (incapacidade da alma) à incapacidade de alguns sujeitos de se conectarem com o calor dos afetos próximos, apesar de terem suas necessidades materiais básicas atendidas. Nessa linha, Sordo cita o caso clínico de um paciente cego que superou uma depressão profunda graças ao exercício de registrar eventos positivos diários, o que reafirmou a importância do ambiente humano e da valorização do presente. A tese da especialista destaca que a felicidade torna-se mais acessível para quem possui menos bens materiais, pois essas pessoas não sofrem com a distorção provocada pelas expectativas de consumo constante. "A felicidade é uma decisão; eu decido livre e soberanamente se quero ou não carregar a vida", afirma Sordo. Esse aprendizado reafirma que a qualidade humana depende da nossa capacidade de cuidar e nutrir as relações. Suas obras, entre as quais figuram Viva la diferencia e Bienvenido Dolor, traduzem essas descobertas acadêmicas para uma linguagem simples voltada ao público em massa, mantendo o rigor em sua análise do comportamento humano e da gestão da vida cotidiana. Este conteúdo foi produzido por uma equipe de LA NACION com a assistência de IA.








